Soneto

By José Zorrilla

Cólmame, Juana, el cincelado vaso

hasta que por los bordes se derrame,

y un vaso inmenso y corpulento dame

que el supremo licor no encierre escaso

Deja que afuera por siniestro caso

en son medroso la tormenta brame,

y el peregrino a nuestra puerta llame,

treguas pidiendo al fatigoso paso

Deja que espere, o desespere, o pase;

deja que el recto vendaval sin tino

con rauda inundación tale y arrase;

que si viaja con agua el peregrino,

a mí, con tu perdón cambiando frase,

no me acomoda caminar sin vino.