Soneto
Infame peste, estrago de la vida,
torpe peso de honrados pensamientos,
pecho de pedernales avarientos,
boca de bestia fiera mal herida.
Fueros y leyes quiebras, fementida,
montañas rompes, piélagos y vientos,
ni embotas tus hidrópicos alientos
con tanta sangre humana mal vertida
Tú armaste contra el padre más piadoso
del hijo vil, tal vez, la mano aleve,
y tal del impío padre la fiereza
Tú poblaste de sangre el golfo undoso,
tú de asombro y dolor el golfo leve,
de miedo el Sol, y el Cielo de tristeza.