Soneto
Dulcísimo Jesús, mi amor festina,
festina que por verte peno y muero;
muero por ti, y ansí, mi amor, lo quiero;
quiérolo porque amor a esto me inclina.
Inclíname a decir: Mi amor, camina,
camina más que le gamo muy ligero,
ligero y sin tardarte, porque espero,
espero que esperando amor se afina.
Enfermo estoy de amor y muy sediento,
sediento como el siervo fatigado;
fatigado de amor tengo mi pecho;
mi pecho sólo en verte está contento;
contento no hay sin ti, Jesús amado,
amado con amor fuerte y estrecho.