Soneto
Corre con pies de sonorosa plata,
huyendo de sí mismo, un arroyuelo,
y dando vueltas por el verde suelo,
con cintas de cristal las flores ata.
Cruza la selva, y cándido retrata
cuanto encuentra su líquido desvelo,
pisa un jazmín, y vístese de hielo,
aja una flor, y mírase escarlata
Así de Clori en líquidas querellas
bajó, como pintada mariposa,
un diluvio de lágrimas o estrellas;
tocó las flores de su cara hermosa,
y como el agua se detuvo en ellas,
unas veces fue nieve, otras rosa.