Soneto

By Juan Valera

Cual la perla que vierte la mañana

en el virgíneo cáliz de la rosa,

cuando el aura la mece cariñosa

y el sol desde el Oriente la engalana;

tal sí de tus ojos, linda Juana,

se despende una lágrima que, hermosa,

rueda por la mejilla pudorosa,

y más con ella tu beldad se ufana.

Que un delicado beso al darte amante

el que cubre tu rostro aljófar bello

inflama el corazón de tal manera,

que quisiera mi pecho palpitante

que siempre, ¡dulce bien!, por recogello,

tu llanto el rostro plácido cubriera