Soneto

By Juan de la Cueva

¿De qué sirven, Amor, ya tus saetas,

el corvo arco y mano rigurosa,

y la triunfante palma victoriosa

que hubiste del que rige los planetas?

¿Adónde está el poder con que sujetas

el mundo, sin jamás reservar cosa

de la fuerza robusta y poderosa

con que los libres pechos inquietas?

¿Qué me hace saber que puedes tanto,

y ser hijo de diosa y descendiente

de Iove, regidor del cielo santo,

si aquella dura que mi mal no siente

así despoja a mí de alegre canto,

y a ti de ser llamado omnipotente?