Soneto
El Claustro celestial del Sol Indiano
de sirtes alevosas detenido,
cabos de riesgos es reconocido
su curso inmóvil en el seno arcano
Suda el ingenio, el arte gime en vano,
a vista del naufragio inadvertido,
el afán reconócese perdido,
y el susto falto de socorro humano.
Recurren al Sarcófago glorioso,
y circundándole de humilde acento,
fue su llanto clarín impetuoso.
Que allanó el obstinado impedimento
franqueando a Javier el muro undoso,
(como en Jericó al Arca) el paso exento.