Soneto

By Luis Martín de la Plaza

Nereidas, que con manos de esmeraldas

para sangrarle las ocultas venas

de perlas, nácar y corales llenas

azotáis de Neptuno las espaldas

y, ceñidas las frentes de guirnaldas,

sobre azules delfines y ballenas

oro puro cernéis de las arenas

y lo guardáis en las mojadas faldas:

decidme, así de vuestro alegre coro

no os aparte aquel dios que en Eolia mora

ni con valiente soplo os haga agravios,

¿halláis corales, perlas, nácar, oro

tal como yo los hallo en mi señora

en cabellos, en frente, en boca, en labios?