Soneto

By Luis de Rivera

Estrella nunca vista se aparece

a los remotos reyes orientales,

y al juzgar de los fuegos celestiales,

otra lumbre mayor los esclarece.

Nacido sacro rey se les ofrece,

con nuevas maravillas y señales

para que reverentes y leales

la obediencia le den como merece

Parten llevados de la luz y el fuego,

del fuego de su amor; luz que los guía

con claridad ardiente y soberana.

Subió al trono de Dios el pío ruego,

y llenos de firmísima alegría,

vieron la luz de Dios por nube humana.