Soneto

By Luisa Pérez de Zambrana

Dicen que cuando cubre la pureza

una frente de virgen con su velo,

suaves miradas le dirige el cielo

y le dan las estrellas su belleza

Pero si el vicio mancha su limpieza

vertiendo en ella su funesto hielo,

levanta el ángel de su guarda el vuelo

y Dios torna a otro lado la cabeza.

Yo en el mundo soy joven y soy pura;

Divino Salvador, Dios poderoso,

contémpleme tus ojos con ternura

y que el ángel me guarde cuidadoso,

pues cayera a tus pies agonizante

si Tú al verme volvieras el semblante