Soneto

By Antonio García Gutiérrez

¿Por qué funesto error, por qué demencia

hemos venido a tan infame estado

que a disfrazar las llagas del pecado

no basta ya la hipócrita apariencia?

La virtud, la hidalguía, en la experiencia

de su estéril valor se han estrellado,

y mi patria feliz es ya un mercado

en que se vende a gritos la conciencia

No hay gloria, no hay dolor, no hay sacrificio

que por viles parásitos hambrientos

no se convierta en propio beneficio

Y la gangrena avanza por momentos,

y bajo el ancho pedestal del vicio

restallan del Estado los cimientos.