Soneto

By Manuel de Cabanyes

¿Ves, Gil, un hombronazo allí sentado,

de faz profana en sayo penitente,

tragar la tarta y chocolate ardiente

que la devota Flor le ha presentado?

Mírale bien, el Egoísmo ha hinchado

su panza; Estolidez hundió su frente;

y a efectos torpes arden la imprudente

llama de su mirar cese es Conrado

Nueve horas largas a la paz dedica,

de un sueño estrepitoso,; cinco yanta;

cuatro en el seno de hombre corrompido.

SE revuelca; y moral que no practica

con broca voz las otras seis decanta:

¡Seré piedra varón! ¡Qué santa vida!