Soneto

By Antonio Hurtado de Mendoza

Estas son y serán ya las postreras

lástimas amorosas, que ofendidas

vivan a su dolor agradecidas,

aun de la propia muerte lisonjeras

Y estas serán las lágrimas primeras

que en lo mejor del corazón nacidas

pagadas se verán, como fingidas:

y desdicha tendrán de verdaderas.

Y este mi amor será tan obstinado

que al tiempo, a la desdicha, a la mudanza,

será ejemplo de amor siempre agraviado.

Pero todo este mal un bien alcanza,

que, en fin, para morir un desdichado

ni ha menester remedio ni esperanza