Soneto
Es el hombre, entre todos los vivientes,
el que mayor malignidad alcanza,
excediendo en fiereza y en venganza,
a los Tigres, Leones y Serpientes.
Son sus torpes deseos más impacientes:
de él la simulación y la mudanza,
la traición, el engaño, la acechanza,
que no se halla en las fieras más rugientes.
De él la loca ambición con que quisiera
vejar y avasallar a sus antojos
todos sus semejantes, si pudiera
Este es el hombre: mira sin enojos,
si es que puedes, mortal, tanta quimera,
y para tu gobierno abre los ojos.