Soneto

By María de Zayas y Sotomayor

Que muera yo, Liseo, por tus ojos,

y que gusten tus ojos de matarme;

que quiera con tus ojos alegrarme,

y tus ojos me den cien mil enojos.

Que rinda yo a tus ojos por despojos

mis ojos, y ellos en lugar de amarme

pudiendo con sus rayos alumbrarme,

las flores me convierten en abrojos

Que me maten tus ojos con desdenes,

con rigores, con celos, con tibieza,

cuando mis ojos por tus ojos mueren

¡Ay, dulce ingrato! que en los ojos tienes

tan grande deslealtad como belleza,

para unos ojos que a tus ojos quieren