Soneto
¡Cuerpo de Dios! Leandro enternecido!
¡Cuánto mejor te fuera haber pasado
en barcos de la vez el mar salado,
que no pasar a nado desde Abido!
¿No te fuera mejor haber vivido,
y a pies enjutos tu mujer gozado,
y no llegar a Sesto resfriado
en la primera noche de marido?
No son tan necios otros amadores,
que pasan a Triana de Sevilla
todas las noches en barquetes nuevos
Buen aliño tuvieron tus amores:
Tú pasado por agua Hero en tortilla,
y cenóse el diablo el par de huevos.