Soneto
Copiaste en mármol la mayor belleza,
oh Lauro, y tanto a Lisis parecida,
que de las dos es una ya la vida,
y de las dos es una la dureza.
Sola a Lisis formó naturaleza,
y tú nos diste a Lisis repetida,
Lisi o la estatua en ella convertida,
¿cuál de las dos se debe a tu destreza?
No fue el impulso, no, de la escultura,
que en el mármol viviente y sucesivo
Lisis quedase de morir ajena
Arbitrio fue de Amor, que hermosa y dura
formó otra Lisis, porque en mármol vivo
viva inmortal la causa de mi pena