Soneto

By Antonio de Maluenda

Madre de Dios eterno, norte y guía

de los que en este siglo tenebroso

corren por mar incierto y peligroso

con mal segura nave y compañía

¿Cuándo será el feliz y alegre día

en que mi corazón triste y penoso

halle a su largo error libre reposo

y cobre nuevo aliento y alegría?

Hoy, libre de los hierros y cadena,

en que me tuvo el viejo, a noble vuelo

me remonto del mundo y sus engaños

¿Cuándo de tu piedad la luz serena

hará que vuele puro al alto cielo,

ahuyentada la niebla de mis daños?