Soneto
By Pedro Laynez
Salga con la doliente ánima fuera
la dolorosa voz sin alegría,
busque mi nuevo llano nueva vía
llorando pena tan amarga y fiera;
cámbiese ya mi alegre primavera
en noche eternamente escura y fría,
y pues muero por ti, señora mía,
escucha mi cansada voz postrera
No muero desamado ni celoso,
que igual es cualquier suerte en tu presencia,
sólo un dolor me acaba agudo y fiero.
Para encubrirle más, ya no hay paciencia,
para mostrar cual es, soy temeroso;
en fin, es tal que por callarle muero.