Soneto

By Pedro Malón de Chaide

¡Oh paciencia infinita en esperarme!

¡Oh duro corazón en no querernos!

¿Qué esté yo cansado de ofenderos,

y no lo estéis Vos en perdonarme?

¡Cuántas veces volvisteis a mirarme

esos divinos ojos, y a doleros,

al tiempo que os rompía vuestro fueros,

y Vos, mi Dios, callar, sufrir y amarme?

¡Oh guarda de los hombres! Vuestra saña

no mostréis contra mí, que soy de tierra;

mirad a lo que es vuestro, y levantadle;

que no es deleite ya lo que me engaña,

sino costumbre que me vence en guerra,

pues por sólo pecar, peco de balde.