Soneto

By Ricardo Palma

Vi elevarse un altar a la virtud

y el crimen castigado por doquier;

vi ¡oh prodigio! constancia en la mujer

y ciencia en la indolente juventud

Honrada contemplé la senectud

y en manos de los buenos el poder,

triunfante la justicia, y el deber

levantado a magnífica latitud

Arca abierta miré en la caridad

y proscrita la infamia de Caín;

fe en el amor, confianza en la amistad,

patriotismo en la gente más ruin

Pero ¿en dónde vio usted tanto primor?

En sueños, queridísimo lector.