Soneto
Tan hecho tengo el gusto a lo que siento
que como el alma merecer desea
a la pena que en mí más furia emplea
le agradece la furia al sufrimiento
Cuando la fuerza de un mortal tormento
por vencer mi constancia más pelea,
lo templa otro mayor que me recrea,
si con nuevo dolor, con nuevo aliento
Todos tienen rigor, pero son tales
que a aquel mitiga el que se sigue luego,
tan fuerte y eficaz como importuno.
Mas aunque son sin número mis males,
suspendiéndose el uno al otro, llego
a no sentir en mí tormento alguno