Soneto

By Sor María de Santa Isabel

Cuando borda de perlas el aurora

tapices que matizan bellas flores,

en lisonjas retornan los favores

con que las enriquece y enamora

Luego la sigue el sol, que a rayos dora

la variedad vistosa de colores,

a quien las aves repitiendo amores

hacen salva con música sonora

Así yo cuando vi la aurora hermosa

del sol que desterró la niebla oscura

de una ausencia, si ya no sol ni ave

racional, la belleza milagrosa

venero con verdad sencilla y pura,

y el premio fue un desdén severo y grave