Soneto
Cuando borda de perlas el aurora
tapices que matizan bellas flores,
en lisonjas retornan los favores
con que las enriquece y enamora
Luego la sigue el sol, que a rayos dora
la variedad vistosa de colores,
a quien las aves repitiendo amores
hacen salva con música sonora
Así yo cuando vi la aurora hermosa
del sol que desterró la niebla oscura
de una ausencia, si ya no sol ni ave
racional, la belleza milagrosa
venero con verdad sencilla y pura,
y el premio fue un desdén severo y grave