Soneto

By Álvaro Cubillo de Aragón

Llegó a la suma elevación Mariana,

pisó la última línea sus grandeza;

adoleció en lo grande; ¡qué fineza!

del peligro vivió ¡qué soberana!

En púrpura, en clavel, en nieve, en grana

la esmeralda rompió de su belleza;

ocasionando el riesgo a tanta Alteza,

flor que desabrochó su Abril temprana.

Dio a España sucesor, hizo inmortales

las victorias de sustos, y temores

con el laurel debido a tanta hazaña

Viva, y el Sol la de rubios cendales,

sobre azafates de encarnadas flores,

gloria a Felipe, y Príncipes de España.