Soneto

By Ángel de Estrada

Sobre la inmensa soledad dormida,

salvando el mar ondeante de verdura

va el centauro pastor de la llanura

como flecha de un arco desprendida

Da a la tarde postrera despedida:

parece la delicia y la amargura

de salvaje existencia de aventura

arrebatar en su violenta huida

Y cuando el sol el horizonte encierra,

tras el linde lejano de la tierra

en él, vertiginoso, es una sombra

rauda volando cual visión de un mito

que trascendiendo de la herbosa alfombra,

fuese a seguir al astro en lo infinito