Soneto

By Armando D. García

¿Y sabes por qué fue? Yo era un proscrito

visionario de sendas prometidas,

desterrado del bien por el delito

de llevar mis antorchas encendidas

El duelo de la Vida, hecha calvario

por el desierto gris del abandono,

llevó a mi corazón de visionario

la amargura secreta del encono

Y tú, bajo la clámide divina

de tu ternura fraternal y humana

trocaste en santa mi obsesión felina

Y refrenando anárquicos furores

fuiste, para mi vida, como hermana

que sembrara de rosas mis dolores