Soneto

By Blas Sirvent

Calzábase Justina su zapato,

de su retrete tras la azul cortina,

cuando yo por mirar su faz divina,

me aproximaba cual astuto gato.

Vi lo que nunca viera tan barato;

mas de ello apercibióse la ladina:

y una robusta moza de Pechina

sorprendióme al reclamo de un silbato

Arrojóme violenta un gran tintero;

pero echando yo mano a la escopeta

apunté tremebundo a su salero

De turrón una barra, cual paleta,

sirvió de escudo a su negruz puchero,

y tuve que batir una retreta.