Soneto

By Abilio Guerra Junqueiro

No eres la flor olímpica y serena,

que en sueños ruge la amplitud distante;

no hay el arranque escultural de Helena

en tu equilibrio de beldad triunfante;

no eres, mujer, la mística azucena,

la blanca y pura Beatriz del Dante;

eres la artista rara, flor morena,

llena de aroma casto y penetrante.

Y yo no sé que gracia, que aleteo

siento, dentro del alma, cuando veo

tu cuerpo áureo, magro, cristalino

Recuerda ninfas núbiles, serenas,

y me rodea un cerco de sirenas

talladas en su bronce florentino