Soneto

By Cosme Salinas y Borja

No pica tanto a monjas el pimiento,

como el amor, sin ser pimiento, pica;

que antes que recetará en su botica,

fui sacristán del templo del contento.

Me vi como canónigo avariento

más gordo que el lechón de viuda rica,

y más fértil que tetas de borrica,

y lució más que llaves de convento.

Ahora ni con burra ni berraco

me puedo comparar, porque Cupido,

por matarme, a mis ruegos está sordo.

Sin carne, triste, seco, estéril, flaco

estoy, sin conocerme quien me vido

contento, libre, lucio, fértil, gordo