Soneto
Seguro bien, aun de temor siquiera
no asegura de enfado al más constante;
que a faltar el contrario repugnante,
ni triste el mal, ni el bien alegre fuera
Si por ausente sol, montaña fiera
blancas toscas arrastra, es ignorante,
que a herir perpetuo el rayo rutilante,
fuera ceniza cuanta flor espera
Visten cambrón agudo, y blanca rosa,
la planta, que al amor dedica el suelo,
porque su dulce fruta amarga cría.
Bien y mal, mezclan tela deleitosa;
la esperanza en el mal causa consuelo,
y sin temor el bien hipocresía.