Soneto

By El Marqués de Tarifa

Tienen los garamantes una fuente

que, por oculta calidad del suelo,

el agua tiene fría como el hielo,

cuando la hiere el sol resplandeciente;

mas luego que en la mar moja la frente,

y el mundo se oscurece, y en el cielo

tiende la negra noche el rico velo,

hierve y abrasa como fuego ardiente.

Así yo triste, en fuente convertido

de llanto, estoy helado en la presencia

de los ojos, que son el sol que temo;

mas luego que oscurece mi sentido

la oscurísima noche de su ausencia,

en vivo fuego me consumo y quemo.