Soneto

By El Marqués del Aula

Tú, que das vista, sol hermoso, a cuanto

ciega la fea noche; tú, que mojas

las rubias trenzas en las aguas rojas

del caudaloso y siempre ilustre Xanto;

tú, que en la vida quitas, con espanto

de Niobe arrogante, si te enojas,

y a las cavernas del infierno arrojas

al sacrílego Ticio, atado al llanto;

Al fiero Aquiles el vivir quitaste

porque ofendió tus muros, y en la arena

vertiendo el alma, diste al mundo ejemplo;

tú en este libro un templo levantaste:

advierte que merece mayor pena

quien profanare tu divino templo.