Soneto
Gigante oposición a los umbrales
del ciclo empíreo en sacra primavera,
muestra en la tierra esta divina esfera,
espejo de los arcos celestiales
En reliquias de Atletas inmortales
la gloria de sus almas reverbera,
la enigma trina el Serafín venera
en rayos de su luz piramidales.
Xavier, Teresa, Ignacio, Isidro, el coro
cifran divino, y junto al sol la Aurora
pisa con pies de nieve tronos vivos
Detente a ver la casa del tesoro
o peregrino, y di: Bien puede ahora
con tal riqueza rescatar cautivos.