Soneto

By Francisco Bueno

Cuando en Cruz interior Javier penaba,

Cristo ansioso también sangre vertía,

tan cerca de divino parecía,

que las venas la Cruz equivocaba.

Tanto su corazón crucificaba,

que del dolor el mérito quería

explicarse cruento, y no podía,

porque en su sangre el mérito no hallaba

Y este fue el padecer más exquisito,

pues de unas ansias, de tormento llenas,

limitó el merecer, un ser finito.

Y a su Cruz no bastando humanas venas,

por que el mérito llegue a lo infinito,

puso la sangre Dios, Javier las penas.