Soneto

By Francisco Crespi de Valldaura

Virgen y Madre, que de sol vestida,

cual la rosada Aurora te levantas,

y a todas las criaturas te adelantas

porque sin culpa fuiste concebida.

Hoy en tu muerte gozo sin medida

recibe tu alma, y tus benditas plantas

con las incorruptibles carnes santas

miden el Reino de la eterna vida

Allí santa, y gloriosa en cuerpo y alma,

del Padre, y del Espíritu gozando

asistes a la diestra de tu Hijo

Allí se están los santos alabando:

y allí con infinito regocijo

sobre lo que no es Dios tiene la palma.