Sonetos creados entre 1586-1587 – Soneto moral en metáfora de un relojito mostra...
¡Oh cuánto desengaño experimento,
bronce animado, en tu veloz latido,
pues alas distancias de las horas mido,
y vivo a las edades más atento!
Y aunque el agudo repetido acento
de tu volante hiere en el oído,
jamás el noble y perspicaz sentido
del índice percibe el movimiento
La decisión al sabio se remita;
básteme a mí sentir, ya que no veo
tu pulsación que las edades gasta
Proceso criminal, causa exquisita,
en que depone por testigo el reo,
y aunque de oídas para muerte basta.