Sonetos – - I -
No me duelo de mí porque mi duelo
regala con su pena mi sentido,
que es gloria ser de vos aborrecido
pues, amando la vuestra, me consuelo;
de vos y con razón justa me duelo
que causándoos mi amor odio crecido,
siempre el temor tendréis al alma asido
que en pecho que aborrece no hay consuelo
Siendo esto así, no debo estar quejoso
yo del rigor de vuestro pensamiento,
vos sí de la afición de mi memoria:
que mi amor es con vos más riguroso
pues, amando yo siempre, os doy tormento,
y vos, aborreciendo, me dais gloria.