Sonetos – - II -
¿Quién es la que del valle miserable
de lágrimas asciende tan lozana
que ni el alba rosada a la mañana
ni el sol a su beldad es comparable?
¿Más que la luna hermosa y agradable
decoro a la naturaleza humana,
como escuadrón fortísimo que allana
la enemiga virtud hecho admirable?
Las que con tanta gloria se nos muestra
que hinche la tierra y cielo de alegría
y en perfecta humildad a todos pasa,
es la que el Hijo y Dios pone a su diestra
sobre las soberanas jerarquías,
pues más que ellas de amor divino abrasa