Sonetos – II

By Miguel W. Garaycochea

Como tremendo rayo que impaciente

de verse en opresión, rompe furioso

el seno de la nube y desdeñoso

de la alta esfera baja reluciente;

e infundiendo terror al insolente

ilumina y no daña al que medroso,

en medio del silencio tenebroso,

perdió la senda y huye de repente;

así este héroe inmortal de eterna fama

viene y aterra al opresor cobarde,

alumbra nuestra dicha, nos inflama

del entusiasmo patrio que en él arde,

y cuando «Libertad» su voz proclama,

muere aún haciendo del morir alarde.