Sonetos – - III -
Buscan al Niño el padre putativo
y la Virgen purísima afligidos,
con lágrimas, sollozos, y gemidos,
¡oh caso lastimoso y compasivo!
Y aunque en su alma llevan al Dios vivo,
niño lo buscan, de su amor heridos,
entre parientes y entre conocidos,
con dolor penalísimo, excesivo.
Y no lo hallan, dándonos ejemplo,
Jesús, de que si hallarte deseamos
no entre carne y sangre te busquemos
Y, pues tu Madre purísima en el templo
lo halla, también nos verte podremos
si en las cosas de Dios nos ocupamos