Sonetos – III

By Tomás de Iriarte

Metiose Amor a boticario un día,

bella Orminta, y compuso una receta

par curar a un mísero poeta

que herido de sus flechas padecía

Mezcló la leche, el néctar, la ambrosía,

la azucena, la rosa y la violeta;

el metal rubio del primer planeta,

el coral y las perlas que el mar cría.

Pero salió el remedio tan ardiente

como la misma fragua de Vulcano;

erró el traidor la dosis ciertamente;

sobre todo de sal cargó la mano;

enconose la herida de repente,

y no espero en mi vida verme sano.