Sonetos – - III -
Ahora con la aurora se levanta
a mi luz, ahora coge en rico ñudo
el hermoso cabello, ahora el crudo
pecho ciñe con oro la garganta
Ahora vuelta al cielo pura y santa
las manos y ojos bellos alza, y pudo
dolerse ahora de mi mal agudo;
ahora incomparable tañe y canta
Así digo, y del dulce error llevado,
presente ante mis ojos la imagino,
y lleno de humildad y amor la adoro.
Mas luego vuelve en sí el engañado
ánimo, y conociendo el desatino,
da rienda suelta largamente al lloro.