Sonetos – III

By Juan Pablo Forner

Esporo, ese poder, esa grandeza

con que el hado burlón te engolosina,

si añagazas no son a tu ruina,

serán castigo a la mortal vileza.

Tú encenagado en súbita riqueza

te huelgas torpe en su engañosa ruina:

¿A tanto el cielo tu idiotez empina?

O la nuestra peligra, o tu cabeza.

No es Dios injusto, no: jamás consiente

gloria al malvado; ni elevado empleo

sin causa al necio permitir le plugo.

Tu grandeza es patíbulo eminente;

si a tu cima no subes como reo,

subes, ¡mira qué honor! como verdugo.