Sonetos – III

By Melchor Palau y Català

¡Pobre Pallas! la ignara muchedumbre

que vio en ti descompuesta levadura,

testigo de tu muerte ser procura,

yo no sé si por vicio o por costumbre

Que pisabas del Gólgota la cumbre,

has crecido en tu orgullo sin mesura,

quizá que temblaría la natura

y apagaría el sol su viva lumbre

¡Pobre Pallas! cuando la justa mano

te infligió duro y ejemplar castigo,

sólo mostraste con delirio insano

que no pudo en tu pecho hallar abrigo

ni el amor del hermano hacia el hermano,

ni el hermoso perdón al enemigo.