Sonetos – III

By Miguel W. Garaycochea

¿Qué fuego, ¡ay! Dios, acá en el pecho siento?

¿Qué poderío tiene aún en mi mente?

¿Qué incendio que me hiela de repente

y hielo que me abrasa en el momento?

¿Qué agrado que me causa gran tormento

y pesar que me agrada fuertemente?

¿Qué dulce vida que amo diligente

y muerte amarga es ya la que sustento?

¿Qué herida es esta igual con el remedio?

¿Qué tormenta que al mismo tiempo es calma?

¿Y qué deleite parecido al tedio?

Este incógnito mal que sufre el alma

es efecto de amor, que en el asedio

que hizo a mi voluntad, ganó la palma