Sonetos – IV

By Juan Martínez Villergas

¡Que de pedantes tu atención se ocupe!

Oye, escucha de ti lo que se infiere,

diga el mundo después lo que dijere

de si supe juzgarte o si no supe

No me pareció bien que el hueso chupe

quien malezas del tuétano refiere,

quien mal quiere a su imagen mal se quiere,

su rostro moja quien al cielo escupe

Mostraste conocer a los pedantes;

bien puedes ¡veterano en el servicio!

Pero, ¿a qué tus clamores incesantes?

Mas ya a Pedancio sé por impropicio

en prosa en ristras fulminantes,

pues ¿quién es tu enemigo? El de tu oficio