Sonetos – - IV -

By Pedro de Quirós

¡Oh tú, cualquier que fueses, el primero

que a verdes canas el enrubio diste,

y rotos dientes con marfil supiste,

seas pasto infeliz del Cancerbero!

Por ti, a pesar de casi un siglo entero

de años que tiene doña Guzmía, insiste

en que es niña, y del malo se reviste

porque yo por sus rugas no me muero

Niña dentipostiza y trencicana,

no quieras que arrastrando el apetito,

por ti sea yo mártir del demonio

¡Ay! Olvídame; así, cuando mañana

rapagona te llame aquel bendito,

nadie diga: «¡Oh qué falso testimonio!»