Sonetos negros

By José Asunción Silva

Tiene instantes de intensas amarguras

la sed de idolatrar que el hombre agita,

del supremo Señor la faz bendita

ya no ríe del cielo en las alturas

Qué poco logras, Fe, cuando aseguras

término a su ansiedad, que es infinita

y otra vida después do resucita

y halla un mundo mejor, horas más puras!

Sin columna de luz que en el desierto

guíe su paso a punto conocido,

continua el cruel peregrinaje,

para encontrar en el futuro incierto

las soledades hondas del olvido

tras las fatigas del penos viaje