Sonetos pastoriles Sonetos que llama el autor pastoriles y los dedicó a la Musa ...

By Francisco Gómez de Quevedo y Villegas

Ya que huyes de mí, Lísida hermosa,

imita las costumbres de esta fuente,

que huye de la orilla eternamente,

y siempre la fecunda generosa.

Huye de mí cortés, y, desdeñosa,

sígate de mis ojos la corriente;

y, aunque de paso, tanto fuego ardiente

merézcate una yerba y una rosa.

Pues mi pena ocasionas, pues te ríes

del congojoso llanto que derramo

en sacrificio al claustro de rubíes,

perdona lo que soy por lo que amo;

y cuando, desdeñosa, te desvías,

llévate allá la voz con que te llamo.