Sonetos – - V -

By Fray Luis de León

Después que no descubren su lucero

mis ojos lagrimosos noche y día,

llevado del error, sin vela y guía,

navego por un mar amargo y fiero

El deseo, la ausencia, el carnicero

recelo, y de la ciega fantasía

las olas más furiosas a porfía

me llevan al peligro postrimero

Aquí una voz me dice: «Cobre aliento,

señora, con la fe que me habéis dado,

y en mil y mil maneras repetido.»

«Mas ¿cuánto de esto allá llevado ha el viento?»

respondo; y a las olas entregado,

el puerto desespero, el hondo pido.